ⓘ Elecciones presidenciales de Argentina de 1946. Las elecciones presidenciales de Argentina de 1946 se llevaron a cabo el 24 de febrero, siendo las últimas elecc ..

                                     

ⓘ Elecciones presidenciales de Argentina de 1946

Las elecciones presidenciales de Argentina de 1946 se llevaron a cabo el 24 de febrero, siendo las últimas elecciones presidenciales en las que solo los varones tuvieron derecho a voto, antes de la introducción del sufragio universal de hombres y mujeres en 1947. Los votantes eligieron a los miembros del Colegio Electoral encargado de elegir al Presidente y al Vicepresidente de la Nación Argentina; a los legisladores nacionales y provinciales; y a los gobernadores de las provincias.

Los comicios, celebrados con el objetivo de restaurar en el país la democracia electoral tras el largo régimen fraudulento de la Década Infame, impuesto por el golpe de estado de 1930 y derrocado por el golpe del 43, tuvieron un carácter histórico por la victoria de Juan Domingo Perón, candidato de tres partidos creados apenas unos meses antes Partido Laborista, Unión Cívica Radical Junta Renovadora y Partido Independiente. ​

La victoria de Perón constituyó la irrupción del peronismo en la vida política Argentina, permaneciendo hasta la actualidad como una de las principales fuerzas electorales del país. También fue la primera derrota de la Unión Cívica Radical en una elección limpia, aunque esta continuaría siendo el principal partido de la oposición al gobierno peronista, manteniendo ambos un férreo bipartidismo en la mayoría de las elecciones libres realizadas durante el resto del Siglo XX.

                                     

1. Antecedentes

La Revolución del 43

El 4 de junio de 1943, el presidente Ramón Castillo, del Partido Demócrata Nacional PDN, fue derrocado en un golpe de estado militar llevado a cabo por el Grupo de Oficiales Unidos GOU, conocido como Revolución del 43. ​ La manifestación se disolvió en ese momento, tal y como lo solicitó Perón. Este fue de este modo puesto en libertad, y pocos días después el gobierno militar estableció la fecha de las primeras elecciones generales libres en casi dos décadas: el 24 de febrero de 1946.

                                     

2.1. Candidaturas Junta Nacional Coordinadora

Perón se presentó como candidato del Partido Laborista, fundado exclusivamente para respaldar su candidatura, y contó con el apoyo del Partido Independiente y de la Junta Renovadora de la Unión Cívica Radical. Este partido, desprendido del radicalismo, presentó a Hortensio Quijano como compañero de fórmula de Perón y candidato a vicepresidente.

                                     

2.2. Candidaturas Unión Democrática

La oposición antiperonista se unió apresuradamente tras el llamado a elecciones. Prácticamente todas las fuerzas políticas que iban desde los conservadores hasta la izquierda radical configuraron la Unión Democrática, una enorme coalición electoral que tenía como objetivo acceder al poder tras el final de la dictadura.

Un mes antes del Día de la Lealtad, el 19 de setiembre de 1945 la oposición al peronismo apareció unida por primera vez con una enorme manifestación de más de 200.000 personas, la Marcha de la Constitución y la Libertad, que se dirigió del Congreso la Recoleta. Cincuenta personalidades de la oposición encabezaban la marcha, entre ellos los radicales José P. Tamborini, Enrique Mosca, Ernesto Sammartino y Gabriel Oddone, el socialista Nicolás Repetto, los radicales antipersonalistas José M. Cantilo y Diógenes Taboada, el conservador PDN Laureano Landaburu, los demócratas cristianos Manuel Ordóñez y Rodolfo Martínez, el comunista Luis Reissig, el demócrata progresista Juan José Díaz Arana, el rector de la UBA Horacio Rivarola. La Bolsa de Comercio presionó la Cámara de Comercio para cerrar todos los establecimientos de la ciudad puerto el día de la marcha. Según algunos autores, dicha marcha era el inmovilismo agrarista que rechazaba la legislación social de la Secretaría de Trabajo y Previsión. ​



                                     

3. Campaña

La campaña electoral del peronismo comenzó a partir de octubre, poco tiempo después de la boda de Perón y Eva Duarte. Esta participó activamente en la campaña y tuvo un papel muy destacado, algo insólito en la historia argentina, donde aún no se había establecido el sufragio femenino, salvo en la provincia de San Juan por un breve período 1927-1930, y la participación de las mujeres en la política era nula. Aún antes de la campaña, el peronismo abogaba por el establecimiento del voto femenino para las elecciones de 1946, pero el proyecto finalmente no logró imponerse sino hasta después de la juramentación del gobierno constitucional y una larga discusión parlamentaria que duraría más de un año. ​

                                     

4. Jornada electoral

El domingo 24 de febrero se realizaron finalmente las elecciones. De acuerdo con los medios de comunicación de la época, hubo una masiva concurrencia desde incluso antes de que comenzara el horario de votación, formándose largas colas en la mayoría de los centros de todo el país. La votación comenzó formalmente a las 8:00 de la mañana, con normalidad. Tanto la conjunción que apoyaba a Perón como la Unión Democrática admitieron ante los medios de comunicación que consideraban que la elección se desarrollaba con corrección, reconocieron que la Junta Militar estaba garantizando una elección libre y justa, y ambos grupos se adjudicaron el triunfo por un margen aplastante. Tamborini declaró que ganarían "por dos a uno" y Perón emitió declaraciones muy similares. Los dos candidatos presidenciales votaron temprano. Perón emitió su voto a las 8:20 de la mañana en un centro electoral de Buenos Aires con dirección la calle Juncal 2961, urna N.º 6, mientras que Tamborini votó en la misma ciudad, en el centro de la calle Carrizo 325, en presencia de varios simpatizantes, que lo aplaudieron. ​

                                     

5. Resultados

A diferencia de las elecciones celebradas durante la Década Infame, las elecciones de febrero de 1946 fueron reconocidas como absolutamente limpias por los propios dirigentes y diarios opositores. ​ aunque el peronismo ganó la gobernación.



                                     

6. Elecciones para Gobernadores de Provincia

El escenario provincial, mientras que demostró una absoluta hegemonía de las fuerzas que apoyaban a Perón, fue mucho más caótico y fragmentado. Mientras que a nivel nacional las numerosas fuerzas políticas del país se habían dividido casi puramente entre quienes apoyaban a Perón y quienes apoyaban a Tamborini, a nivel provincial se formaron pocas candidaturas únicas. Incluso en algunas provincias, sobre todo las que aún implementaban el Colegio Electoral para elegir gobernador, los radicales renovadores y el laborismo compitieron entre ellos. La Unión Democrática no se configuró en ninguna provincia, lo que facilitó que la UCR y los demás partidos fuesen sucesivamente derrotados en las contiendas gubernativas por la fragmentación, incluso en las provincias donde había vencido en la elección presidencial. En Córdoba, bastión del radicalismo, el candidato radical renovador Argentino Auchter triunfó por solo 183 votos sobre Antonio Medina Allende. En San Juan, la Unión Democrática se impuso en la elección presidencial únicamente debido la división entre la coalición peronista y el bloquismo, liderado por Federico Cantoni, que apoyaba también a Perón y había buscado sin éxito que este postulara al binomio bloquista como representación local de su movimiento. La elección gubernativa fue una competencia entre Cantoni y el peronista Juan Luis Alvarado, que obtuvo la victoria por poco más de mil votos, mientras que en tercer lugar quedó el Partido Demócrata Nacional, que no había presentado una lista de candidatos a electores presidenciales en la provincia. En San Luis, donde también triunfó la UD, se impuso el peronismo gracias al contrapeso entre el radicalismo y el Partido Demócrata Liberal.

Con un amplio consenso histórico al respecto, la nota más destacada de la elección provincial fue la provincia de Corrientes, único distrito donde el peronismo no accedió la gobernación. ​

De los catorce gobernadores electos en 1946, solo seis finalizaron con éxito sus mandatos: el bonaerense Domingo Mercante, el entrerriano Héctor Domingo Maya, el jujeño Alberto Iturbe, el mendocino Faustino Picallo, el sanluiseño Ricardo Zavala Ortiz, y el tucumano Carlos Domínguez. Entre los principales motivos estuvieron las sucesivas intervenciones federales a gobiernos que se distanciaron ligeramente de Perón o que rechazaron la idea de la posterior fusión de fuerzas políticas en un partido unificado. Siendo la única provincia de gobierno opositor, Corrientes sería intervenida en septiembre de 1947, luego de un intento fallido, y su representación senatorial, correspondiente al conservadurismo, no fue aceptada hasta que fueran elegidas autoridades peronistas. San Juan no fue intervenida, pero su gobernador, Alvarado, renunció y fue suplido por su vicegobernador, Ruperto Godoy. El gobernador electo de Santa Fe, Leandro Meiners, no llegó a asumir debido a su repentino suicidio el 18 de mayo de 1946, siendo suplantado por Waldino Suárez cuyo gobierno sería intervenido en 1949. El gobernador electo de La Rioja, Leovino Martínez, falleció a su vez el 25 de mayo de 1946, justo el día de su asunción, pero a diferencia del conflicto dado en Santa Fe, fue pacíficamente suplantado por José Francisco de la Vega, su compañero de fórmula.